Vamos a confesarlo. Rompemos nuestra propia "ley". Pero, como dijera Goikhbarg (Pg. 185) en el Código Familiar, redactado en octubre de 1918, "El poder proletario redacta sus códigos y todas sus leyes en forma dialéctica, de modo que cada día de su existencia socave la necesidad de su existencia" (La mujer, el Estado y la Revolución...; W. Goldman; Prologo A. D´atri; IPS 2010). Así es que, de alguna manera, pienso este post para encontrarle una vuelta y publicarlo acá.
Hemos visto de sobre manera, los discursos mediáticos sobre las consecuencias del temporal. Algunas imágenes, y "casos testigos" del desastre. Al tiempo, hemos visto los clásicos relatos de "caos de transito" por los cortes de ruta extorsionadores, a decir de CFK tomando el berretin burgués de las corporaciones que dice (pero no lo hace) enfrentar. Desde luego no pretendíamos que esta crónica sea cubierta por algún medio masivo, porque... la ruina de los laburantes y sus condiciones de vida es algo cotidianamente, común... ¿Acaso no fue el Indoamericano lo que mostro que "las tasas chinas" no tenían nada que ver con los problemas estructurales de Argentina? y aquí la primera alerta.


